Hemerocallis

Vivaz originaria de Asia donde crece en praderas y cursos de agua y que es utilizada como ornamental, alimenticia y medicinal desde hace más de 4000 años. Son plantas de aspecto silvestre que desaparecen en invierno.

Poseen preciosas floraciones en forma de cáliz estrellado y cada flor desaparece al atardecer del mismo día en el que ha  aparecido y es reemplazada por otra flor en el mismo tallo al día siguiente; es por eso que también se las denomina “lirio de un día”. Las más comunes florecen en primavera – verano y sus flores son comestibles, dando una nota de color a nuestras ensaladas.

Es una especie de floración prolongada y muy rústica, que necesita pocos cuidados y que es muy fácil de propagar haciendo separación de mata en otoño o principios de primavera (mejor en otoño para que el bulbo vaya generando raíces para la primavera siguiente).

Existen multitud de variedades de hemerocallis, lo que nos permite combinarlas en alturas, colores y épocas de floración. Los cultivares grandes (90cm de altura)  colonizan con gran facilidad, por lo que son ideales para cubrir amplias superficies, de lo contrario hay que acotarlas en otoño. Es necesaria la división de mata con plantas excesivamente pobladas con el fin de mantener su vigor y su aspecto estético.

Funciona bien al sol y sombra parcial (con varias horas de insolación diaria) y gusta de suelos húmedos y fértiles aunque tolera suelos pobres y sequías moderadas, por lo que es una planta de fácil implantación en nuestros jardines. Las flores adquieren tonos más vivos en una zona de sombra parcial. Es una planta que soporta cierto grado de salinidad ambiental por lo que se puede colocar en jardines costeros

Crea bonitos contrastes cuando se combina con arbustos de porte contenido como el boj y éste sirve de fondo para presentar las flores del hemerocallis.

Se puede combinar con Buxus sempervirens, Agapanthus africanus, Pennisetum alopecuroides, Lonicera, Verbena bonariensis, Miscanthus sinensis “Zebrinus”, Penstemon burgundi, Coreopsis lanceolata, Gallardia kobold, Heuchera sanguínea…

PLANTAS BULBOSAS

Son aquellas que poseen órganos subterráneos de reserva de nutrientes e incluyen los bulbos (narcisos, jacintos, tulipanes, la cebolla), tubérculos (Cyclamen, Oxalis, la patata), cormos (crocus, freesias, gladiolos, Iris, Crocosmia, colocasia, Stenbergia) y rizomas (zantesdechia, lirio, canna).

Muy apreciadas en jardinería debido a su versatilidad y a la vistosidad de sus flores.

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