Piscinas naturales

Una piscina durante el verano y un jardín durante todo el año.


Ventajas de la piscina natural

  • Sin químicos, se evitan problemas en piel y ojos. De hecho, es un agua que resulta beneficiosa para la piel.
  • Es una piscina en verano y un jardín durante el resto del año. Resulta atractiva durante todo el año; no hay que taparla en invierno, ya que en esta época el agua no degenera.
  • Estructura orgánica que se integra en el jardín.
  • La temperatura del agua es mayor que en las piscinas convencionales, por lo que se alarga la temporada de baño.
  • De fácil mantenimiento, normalmente son los propios dueños los que gestionan la mayor parte de las tareas de mantenimiento, eliminando la necesidad de contratar una empresa que se encargue de ello.
  • No hace falta vaciarla; de hecho, no se debe hacer.
  • A la larga resultan más económicas.
  • Se basa en la fitodepuración: plantas sobre gravas que actúan como filtro, oxigenan el agua y eliminan compuestos orgánicos de la misma. Además, en la piscina se instalan microorganismos que depuran el agua.
  • Se puede convertir una piscina convencional en una natural.
 

¡Contacta para más información!


La piscina natural como tal fue inventada en Austria, cansados de utilizar sus piscinas convencionales durante tan sólo un mes al año, de su escaso atractivo durante el resto del año y del mantenimiento solicitado. Es por ello que las piscinas naturales son un sustituto ideal a las piscinas convencionales en la zona en la que vivimoos. De este modo podemos tener una lámina de agua atractiva durante todas las estaciones, en la cual nos podemos bañar cuando la climatología lo permita, en un agua libre de químicos. Además, es un elemento que atrae a fauna útil para el resto de nuestro jardín (pájaros, libélulas…), aportando un plus ecológico a nuestra zona de esparcimiento.

La piscina natural se basa en la fitodepuración. Las plantas acuáticas aceleran el crecimiento de microorganismos beneficiosos que oxigenan y regeneran el agua. Estos microorganismos descomponen todos los restos orgánicos y estos sirven como nutriente para las plantas. Al mismo tiempo la grava actúa como un filtro natural reteniendo las partículas en suspensión en el agua. El proceso natural se implementa habitualmente con un circuito de impulsión y otro de filtrado. Así, en una piscina sin químicos se consigue un equilibrio y un nivel de limpieza óptimos en el agua.

En una piscina ecológica, la zona de regeneración y de baño son independientes y pueden estar separadas u ocupar el mismo vaso. La relación de superficie que hay entre una y otra varía según el tipo de piscina, las plantas y el aporte técnico empleado.